Mujer de Detroit acusa a agentes de ICE de romperle la rodilla, contradiciendo la versión oficial

Publicado: 12 jun 2026, 12:45 GMT-5|Actualizado: hace 3 horas

AP - Una solicitante de asilo venezolana que resultó herida durante un encuentro con agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) el mes pasado presentó una declaración jurada que contradice la versión de los hechos ofrecida por la agencia.

Yerlys Moreno López dijo que agentes del ICE la obligaron a tirarse al suelo tras una persecución en automóvil y un choque el 19 de mayo, lo que le fracturó la rodilla y le causó otras lesiones que requirieron una cirugía de emergencia. La agencia sostiene que las lesiones se produjeron en el choque. Los registros médicos presentados por sus abogados parecen respaldar su relato. En el hospital, unas horas después del incidente, Moreno López les dijo repetidamente a los médicos que se lesionó después de salir de su vehículo.

Las lesiones de Moreno López alimentan la preocupación de que las tácticas del ICE se hubieran vuelto cada vez más violentas durante el segundo mandato del presidente Donald Trump. Otro migrante, Mohamd Salim Abdessamed, resultó gravemente herido la semana pasada tras una aparente persecución vehicular emprendida por la agencia.

El ICE ha negado que sus agentes hayan incurrido en mala conducta durante la detención de Moreno López.

Moreno López y Abdessamed fueron atendidos en hospitales del área de Detroit —el Detroit Receiving Hospital del Centro Médico de Detroit y Corewell Health en Dearborn, respectivamente— que se negaron a compartir información sobre el estado médico de los pacientes, incluso con familiares, aparentemente cediendo ante presiones del ICE.

Los abogados de Moreno López presentaron una petición de hábeas corpus ante un tribunal federal para solicitar su liberación inmediata del centro de detención North Lake, con el argumento de que la mujer fue detenida ilegalmente y que no recibirá atención médica adecuada.

Relatos contrapuestos

Moreno López, quien ingresó al país por vías legales en 2024, acababa de salir de su casa en el lado este de Detroit el 19 de mayo cuando agentes del ICE intentaron detenerla.

Según su declaración jurada, intentó alejarse en el vehículo antes de que los agentes le cerraran el paso, lo que provocó que su SUV chocara con un auto estacionado.

Jennifer Newby, abogada adjunta del Departamento de Justicia de Estados Unidos, afirmó ante un tribunal federal la semana pasada que Moreno López se fracturó la rótula en el choque.

Pero los registros médicos presentados por sus abogados indican que ella le dijo al personal del hospital que sus lesiones ocurrieron después.

“Estaba saliendo de su auto cuando la derribaron al suelo y golpeó sus rodillas, el codo/brazo derecho y el lado izquierdo de su rostro contra el concreto”, escribió un médico.

En su declaración jurada, Moreno López dijo: “Salí de mi auto. Dos agentes del ICE me derribaron al suelo. Uno, con cabello y barba color naranja, me agarró del cabello y me jaló la camisa”.

Según sus registros médicos, las lesiones de Moreno López incluyen una fractura de rótula, una laceración en la otra rodilla que requirió ocho puntos de sutura, un raspón grande en el antebrazo derecho, un golpe en la cabeza y moretones en el cuello y el rostro. No perdió el conocimiento durante el incidente, y los escaneos no hallaron una lesión cerebral grave, aunque se le diagnosticó traumatismo craneal.

“Atención médica deficiente”

Después de la cirugía de Moreno López, los médicos le recetaron rehabilitación ortopédica. Según los registros, esperaban que fuera dada de alta y trasladada a una instalación del ICE en Cincinnati capaz de atender sus necesidades médicas.

En cambio, fue llevada a North Lake, donde varias personas detenidas han realizado huelgas de hambre para protestar por el acceso inadecuado a la atención médica. Las fallas de atención en la instalación son “generalizadas y graves”, de acuerdo con un informe reciente de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) de Michigan.

Los registros médicos de North Lake presentados por el gobierno muestran que el programa inicial de atención para Moreno López en la instalación consistía en caminar por un pasillo tres veces al día usando un andador.

Sus abogados sostienen que debe ser liberada de inmediato porque la “atención médica deficiente” de la instalación le causaría un daño irreparable.

Los abogados del ICE argumentan que no hay evidencia de que Moreno López haya recibido atención médica inadecuada en North Lake.

GEO Group, la empresa con fines de lucro que opera North Lake, remitió las preguntas al ICE.

“Estos incidentes no son solo una cuestión de política migratoria, sino también de derechos civiles y de atención médica para personas vulnerables”, dijo Christine Sauvé, portavoz del Michigan Immigrant Rights Center. “Realmente es una crisis de salud pública. Pacientes como Yerlys pueden sufrir daños cuando son devueltos a la detención migratoria, donde la atención médica especializada suele no estar disponible o ser inadecuada, pese a las leyes y políticas que la exigen”.