Tras la captura de Maduro, Trump respalda a la vicepresidenta venezolana

Publicado: 3 ene 2026, 17:45 GMT-6
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BUENOS AIRES (AP) — Los venezolanos luchaban por entender quién está a cargo de su país después de que Estados Unidos ejecutara el sábado una operación militar en la que fue capturado el presidente Nicolás Maduro.

El presidente Donald Trump hizo un anuncio sorprendente: Estados Unidos actuó, quizás, en coordinación con una de las colaboradoras más confiables de Maduro.

Delcy Rodríguez ha sido la vicepresidenta de Maduro desde 2018, supervisando gran parte de la economía venezolana, que depende fuertemente del petróleo, así como su temido servicio de inteligencia. Pero parece que Washington está dispuesto a trabajar con ella, al menos por ahora.

ARCHIVO – La vicepresidenta y ministra del petróleo de Venezuela, Delcy Rodríguez, ofrece una...
ARCHIVO – La vicepresidenta y ministra del petróleo de Venezuela, Delcy Rodríguez, ofrece una conferencia de prensa en el palacio presidencial de Miraflores en Caracas, Venezuela, el 10 de marzo de 2025. (AP Foto/Ariana Cubillos, Archivo)(Ariana Cubillos | AP)

“Esencialmente, ella está dispuesta a hacer lo que creemos necesario para lograr que Venezuela sea grande de nuevo”, dijo Trump a los periodistas refiriéndose a Rodríguez, quien enfrentó sanciones de Estados Unidos durante la primera administración del republicano por su participación en el debilitamiento de la democracia venezolana.

En un gran desaire, Trump afirmó que la líder opositora María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz el año pasado, no cuenta con el apoyo para dirigir el país.

El presidente estadounidense afirmó que Rodríguez tuvo una larga conversación con el secretario de Estado Marco Rubio en la que, según Trump, ella dijo: “Haremos lo que necesiten”.

“Creo que fue bastante amable”, añadió el mandatario. “No podemos arriesgarnos a que alguien más tome el control de Venezuela que no tenga en mente el bienestar del pueblo venezolano ”.

Rodríguez intentó proyectar fuerza y unidad entre las muchas facciones del partido gobernante, minimizando cualquier indicio de traición. En declaraciones en la televisión estatal, exigió la liberación inmediata de Maduro y su esposa, Cilia Flores, y denunció la operación de Estados Unidos como una flagrante violación de la carta de las Naciones Unidas.

“Hay un solo presidente en este país que se llama Nicolás Maduro Moro”, dijo Rodríguez, rodeada de altos funcionarios civiles y comandantes militares.

Hasta el momento no hay señales de que Estados Unidos esté dirigiendo Venezuela.

“¿Qué pasará mañana? ¿Qué pasará dentro de media hora? Nadie sabe lo que sucede, pero bueno, es un enigma lo que se está viendo en este momento”, dijo Juan Pablo Petrone, residente de Caracas.

Sin señales de una toma de posesión

Trump indicó que Rodríguez ya había sido juramentada como presidenta de Venezuela, según la transferencia de poder establecida en la Constitución. Sin embargo, la televisión estatal no ha transmitido ninguna ceremonia de investidura.

En su discurso televisado, Rodríguez no se declaró presidenta interina ni mencionó una transición política. Un rótulo en la parte inferior de la pantalla la identificaba como la vicepresidenta. No dio señales de que cooperaría con Estados Unidos.

“Lo que se está haciendo a Venezuela es una barbarie que violenta el derecho internacional”, señaló. “Los extremistas que han promovido esta agresión armada contra nuestro país, la historia y la justicia se los hará pagar”.

La Constitución venezolana también establece que se debe convocar a nuevas elecciones dentro de un mes en caso de ausencia del presidente.

Pero los expertos han debatido si el escenario de sucesión se aplicaría aquí, dada la falta de legitimidad popular del gobierno y la extraordinaria intervención militar de Estados Unidos.

Los funcionarios militares venezolanos se apresuraron a proyectar una actitud desafiante en mensajes de video.

“Nos han atacado, pero no nos doblegarán”, dijo el ministro de Defensa, el general Vladimir Padrino López, vestido con uniforme de combate.

El ministro del Interior, Diosdado Cabello, apareció en la televisión estatal con casco y chaleco antibalas, instando a los venezolanos a “confiar en la dirigencia del alto mando político y militar” y salir a las calles para defender la soberanía del país.

“Esas ratas atacaron y se van a arrepentir de lo que hicieron”, dijo, refiriéndose a Estados Unidos.

Fuertes lazos con Wall Street

Abogada educada en Reino Unido y Francia, Rodríguez ha representado la revolución iniciada por el fallecido Hugo Chávez en el escenario mundial desde hace mucho tiempo.

Ella y su hermano, Jorge Rodríguez, jefe de la Asamblea Nacional controlada por Maduro, tienen fuertes antecedentes izquierdistas nacidos de la tragedia. Su padre fue un líder socialista que murió bajo custodia policial en la década de 1970, un crimen que sacudió a muchos activistas de la época, entre ellos, un joven Maduro.

A diferencia de muchos miembros del círculo íntimo de Maduro, los hermanos Rodríguez no han sido acusados penalmente en Estados Unidos. Delcy Rodríguez ha desarrollado fuertes lazos con republicanos de la industria petrolera y de Wall Street que se opusieron a la idea de un cambio de régimen encabezado por Estados Unidos.

Entre sus interlocutores anteriores se encontraba el fundador de Blackwater, Erik Prince, y, más recientemente, Richard Grenell, enviado especial de Trump que intentó negociar un acuerdo con Maduro para lograr una mayor influencia de Estados Unidos en Venezuela.

Con un manejo fluido del inglés, Rodríguez a veces es presentada como una moderada bien educada en contraste con los militares radicales que tomaron las armas con Chávez contra el presidente democráticamente electo de Venezuela en la década de 1990.

Muchos de ellos, especialmente Cabello, son buscados en Estados Unidos por cargos de narcotráfico y están acusados de graves violaciones a los derechos humanos. Pero siguen teniendo influencia sobre las fuerzas armadas, el árbitro tradicional de las disputas políticas en Venezuela.

Eso presenta grandes desafíos para que Rodríguez afirme su autoridad. Pero los expertos dicen que los poderosos de Venezuela han tenido durante mucho tiempo el hábito de cerrar filas detrás de sus líderes.

“Estos líderes han visto el valor de mantenerse unidos. Cabello siempre ha tomado un segundo o tercer lugar, sabiendo que su destino está ligado al de Maduro, y ahora muy bien podría hacer eso de nuevo”, dijo David Smilde, profesor de sociología en la Universidad de Tulane que ha realizado investigaciones sobre la dinámica política de Venezuela durante las últimas tres décadas.

“Mucho depende de lo que sucedió anoche, qué funcionarios fueron eliminados, cuál es el estado del ejército ahora”, afirmó. “Si ya no tiene mucho poder de fuego, es más vulnerable y está más disminuido, por lo que será más fácil para ella tomar el control”.

Un aparente desaire a la oposición

Poco antes de la conferencia de prensa de Trump, Machado, la líder opositora, llamó a su aliado Edmundo González, un diplomático retirado al que muchos consideran el ganador de las disputadas elecciones presidenciales de 2024 en el país, para “asumir de inmediato su mandato constitucional y ser reconocido como Comandante en Jefe”.

En una triunfante declaración, Machado prometió que su movimiento va a “poner orden, liberar a los presos políticos, construir un país excepcional y traer a nuestros hijos de vuelta a casa”.

Añadió: “Hoy estamos preparados para hacer valer nuestro mandato y tomar el poder”.

Al responder una pregunta sobre Machado, Trump fue directo: “Creo que sería muy difícil para (Machado) ser la líder”, dijo.

“No tiene ni el apoyo ni el respeto dentro del país”.

Los venezolanos expresaron su sorpresa, y muchos especulaban en las redes sociales que el mandatario había confundido los nombres de las dos mujeres. Machado no ha respondido a los comentarios de Trump.